24 sept. 2013

160 muertos dejaron huracanes en México

El balance de las víctimas mortales por los huracanes Ingrid y Manuel aumentó a 160


mientras que 68 personas se encuentran desaparecidas a causa de las fuertes lluvias.


Desde el balneario de Acapulco, provincia sureña de México y una de las zonas más dañadas, Osorio indicó que las 68 personas desaparecidas se encuentran en la provincia de Guerrero (suroeste), que es escenario de un alud a causa de las prEcipitaciones provocadas por las tormentas.


Miles de refugiados
De igual forma se informó que hay unas 58 mil personas refugiadas en albergues, en 371 municipios de los 24 estados que se vieron afectados por el temporal, 20 mil de ellas en la provincia de Guerrero.

El funcionario dijo que todos los puertos del país, así como el Aeropuerto de Acapulco, funcionan con normalidad.

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, que se encuentra actualmente en Guerrero, canceló su viaje a Nueva York y no asistirá a la Asamblea General de la ONU, a causa del estado de emergencia que vive el país.

El mandatario dijo que los 933 millones del dólares del Fondo para Desastres Naturales (Fonden) serán insuficientes para reparar los daños ocasionados por los ciclones Manuel e Ingrid a su paso por el país.

Recuento de los daños

Entre los desastres más fuertes que han afectado en México en los últimos 25 años, se cuentan varios huracanes en la Península de Yucatán.

Con todo lo que ha sucedido en las recientes semanas en México, concretamente por los desastres que ocasionaron los huracanes “Ingrid” y “Manuel", vale la pena recordar las grandes tragedias ocurridas en México (un lote a la Península de Yucatán), al menos los últimos 25 años. Sin olvidar que en 1985 sobrevino el terremoto que estremeció a la Ciudad de México. La recopilación proviene de informes de la Universidad de Barcelona y de la UNAM.
-Huracán Paulina (1997): Ciclón tropical que tocó tierra en el sur de México a principios de octubre de 1997 siendo uno de los más mortíferos, destructivos y costosos. Paulina fue la decimosexta tormenta tropical, octavo huracán y el séptimo huracán mayor que se formó en la temporada de huracanes en el Pacífico de 1997. Fue el tercero más intenso de dicha temporada.
-Huracán Julliete (2001): Una ola tropical surgió en la costa de África tras el huracán Luis el 31 de agosto y la conexión entre estos dos fenómenos creció al moverse hacia el golfo de Tehuantepec y la nubosidad se organizó suficientemente como para quedar recogida en la clasificación Dvorak el 15 de septiembre.
-Huracán Kenna (2002): Fue un ciclón tropical de categoría 5. El más fuerte de la temporada 2002 de huracanes en el Pacífico, que afectó a México dejando cuatro muertos y cuarenta heridos. La ciudad más afectada fue Puerto Vallarta, Jalisco.
-Huracán Stan (2005): La decimoctava tormenta tropical y el décimo huracán de la temporada en el océano Atlántico en 2005. Stan fue la segunda tormenta “S” desde que comenzó a usarse el sistema de denominaciones de huracanes; el otro fue la tormenta tropical Sebastien de 1995. El desbordamiento de un río en Tapachula, en el estado de Chiapas, arrasó 2 mil 500 viviendas. Los datos indican que fueron 750 las pérdidas humanas que dejó a su paso, de los cuales en nuestro país se registraron al menos 16 muertes. El número de mexicanos afectados superó los cien mil y los daños materiales ascendieron a 228 millones de dólares.
-Huracán Emily (2005): Fue el segundo huracán mayor y el primero en alcanzar la categoría 5 en la temporada de huracanes en el Atlántico ese año. La tormenta se formó en julio en Cabo Verde, antes de pasar por las islas de Barlovento, donde causó graves daños en Granada. Emily entonces tocó tierra sobre la Península de Yucatán como una tormenta categoría 5. Primero dejó sentir su fuerza sobre la isla de Cozumel y luego justo al norte de Tulum sobre el estado de Quintana Roo. Después de cruzar la Bahía de Campeche, tocó tierra en el estado de Tamaulipas en el norte de México. Cabe señalar que fue un huracán tempranero, pues llegó a mediados de julio, algo que no ocurría desde hace muchas décadas.
-Huracán Isidoro (2002): la depresión tropical número 10 del Atlántico se generó a partir de una onda tropical, el 14 de septiembre de 2002; su región ciclogenética fue el mar Caribe. Su centro de circulación se inició sobre la costa suroeste de la isla de Trinidad, a 2 mil 950 kilómetros al este-sudeste de las costas de Quintana Roo, con vientos máximos sostenidos de 45 km/h, rachas de 65 km/h. Afectó la península de Yucatán, en especial a las ciudades de Cancún y Mérida.
-Huracán Gilberto (1988): Gilberto tocó tierra el 14 de septiembre en la Península de Yucatán, en México, como un huracán de categoría cinco para después internarse en Tamaulipas y Nuevo León.
-Huracán Wilma (2005): fue el cuarto huracán de categoría 5 de la temporada que batió el récord de las temporadas pasadas de 1960 y 1961. Es el huracán más intenso registrado en el Atlántico. Wilma tocó tierra en la Península de Yucatán el 21 de octubre, con vientos por encima de las 250 millas/h. El ojo del huracán pasó primero sobre la isla de Cozumel. Antes de tener su primer contacto “oficial” sobre la península cerca de Playa del Carmen, en el turístico estado de Quintana Roo. Por lo menos ocho muertes fueron reportadas en México. Dos ocurrieron en Playa del Carmen debido a una explosión de gas provocada por los fuertes vientos. En Cozumel se reportaron cuatro decesos y en Cancún uno, provocado por una ventana destruida por el viento. Una persona murió en el estado de Yucatán tras la caída de un árbol. Se calcula que provocó daños por 7.5 millones de dólares tras afectar gran parte de los hoteles de la Rivera Maya.
¿Las causas de los desastres naturales? Muchas. Podríamos hablar de sobrepoblación, asentamientos humanos en sitios poco preparados para tal contingencia, deplorables métodos y materiales de construcción, demasiada pobreza, etc. Pero también arrasar con miles de hectáreas de bosques y selvas vírgenes (“en favor del crecimiento y del desarrollo”), los famosos cultivos de soya transgénica son los que a diario están dejando estériles extensas zonas agrícolas en todo el mundo. La tala indiscriminada de árboles que deja las tierras “lisas” sin capacidad de absorción de las aguas de lluvias, provocando derrumbes y desprendimientos de tierras y por supuesto casas y todo lo que encuentra a su paso. El consumo desenfrenado de energía.

¿Estamos ante un eventual enfriamiento?

Esta por demás decir, que el frió que está azotando a América del norte es anómalo. Nevadas en Estados donde no es recurrente, como tal e...